Su objeto lo constituye la creación de una vivienda compartida destinada a, mujeres que se encuentran en periodo de gestación o con hijos pequeños, en situación de desprotección.

Nuestra intervención se fundamenta en un equipoeducativo que basa su acción en el cuidado y en la emergencia de la dignidad, libertad y autonomía propia. Una de las prioridades del proyecto es dialogar, recoger las trayectorias históricas de cada una de las mujeres para potenciarle en su proceso de persona, mujer y madre. Su condición de madre gestante la comprendemos como situación existencial privilegiada para generar confianzas, valías y dinamismos nuevos, capaces de constituirla en sujeto histórico social en pleno despliegue de sus posibilidades. Uno de los objetivos más críticos y tenaces es transformar y potenciar la fuerza emergente que son tanto la mujer como el niño/a a los que pretende darle un lugar en la sociedad.

El acompañamiento aquí es esa relación que nos permite adentrarnos, partir de la realidad en la que se encuentran. Se trata de un acompañamiento entendido desde ser capaz de percibir su posibilidad, sus deseos, sus necesidades y  sus límites. El “acompañar” tiene que ver con el crecimiento personal, con la facilitación de aprendizajes, con las vivencias de seguridad, con la conciencia personal de las potencialidades y los errores, con la orientación, la mediación entre situaciones y recursos, con el favorecer oportunidades formativas, socio-laborales que abran un horizonte de estabilidad personal y familiar, que motive a la mujer como sujeto activo de sus decisiones y cambios. Es una forma transversal de trabajar que afecta a las diversas dimensiones de la persona en las que se requiere de la intervención. “Acompañar” lo significamos como ese alguien que “está”, que lleva a la persona la oportunidad de experimentar condiciones nuevas de vida que le permitan no quedarse donde estaba, es la tarea de ir planteando y abriendo posibles cauces reales de acción en busca de alternativas singulares y ajustadas de mejora.